Cuello cuidado. Cuello perfecto.

Autor: | Categorías: Flacidez

Un cuello largo, flexible, torneado y absolutamente femenino. Así han inmortalizado pintores y artistas a lo largo de la Historia esta parte de la anatomía de la mujer por la cual se desliza el tiempo dejando su imborrable huella en forma de arrugas, flacidez y falta de turgencia.

El cuello, donde la piel es especialmente fina y frágil, es una de las zonas del cuerpo que más rápidamente está expuesta a sufrir deterioros provenientes del proceso natural de envejecimiento. Además, a nivel estético suele ser un área bastante descuidada a la que no le brindamos los suficientes mimos y atención.

Asimismo, el cuello carece de soporte óseo y goza de muy pocas glándulas sebáceas y escasas fibras de colágeno, lo que hace que la piel que lo recubre pierda elasticidad y se deshidrate con mucha facilidad.

El cuidado del cuello

Eventos biológicos como el aumento de peso o el cambio hormonal que implica la menopausia -y su consecuente disminución de estrógenos en el cuerpo de la mujer- inciden también sobre la belleza del cuello. Y es que a partir de los 30 años, esta disminución hormonal provoca muchos cambios. ¡Es cuando hay que empezar a cuidarse en serio!

Por ello, te recomendamos una pequeña batería de consejos que te ayudarán a mantener tu cuello elástico, nutrido y fortalecido -por fuera y por dentro- durante más tiempo:

1. Haz extensivo el uso de los cosméticos faciales a las áreas de cuello y escote en tus rutinas de belleza diarias.

2. Exfolia semanalmente la piel del cuello con suavidad, haciéndolo extensivo también al área del escote.

4. Trata de sacar pequeños huecos en tu día a día para ejercitar la musculatura del cuello. Como decíamos, éste carece de sostén óseo y es pobre en fibras de elastina, por lo que tiende inevitablemente a “descolgarse” con el paso del tiempo. Ejercicios sencillos compuestos por estiramientos y rotaciones lo mantendrán tonificado, bonito y en forma.

5. Evita determinadas posturas que favorecen la formación de papada, como inclinar la cabeza delante de ordenadores con pantallas demasiado bajas, y elige bien tu almohada para evitar descansar con el cuello excesivamente flexionado.

Una buena aliada a la hora de preservar desde dentro la lozanía, juventud y turgencia de tu cuello es, sin duda, la Nutricosmética. Con ella no solo suplementas carencias nutricionales sino que, además, estarás aportándole a tu organismo micronutrientes de primer orden.

Desde 180 the concept te sugerimos el uso combinado de las fórmulas RV6 -cuya altísima concentración de colágeno y ácido hialurónico reforzará notablemente la estructura dérmica de nuestro cuello) y (en el caso de que exista mentón o papada) la sinergia E1 + E4 + Rv4.

Gracias al E1, el Omega 3 colaborará en la reducción de la inflamación en todos los sistemas orgánicos disminuyendo también la grasa corporal. Con el E4, favorecerás de nuevo la formación de colágeno. Y, por último, con un empujoncito del Rv4 harás posible el suministro de oxígeno a las células, gracias al efectos del Panax Ginseng.