Somos lo que comemos y cómo lo comemos

Autor: | Categorías: Nutricosmética

La belleza natural empieza en nuestro interior y depende  tanto de una alimentación sana como de los micro nutrientes adecuados. Las tres líneas de nutricosméticos de Gema Cabañero: Essentials, Revitalising y Healing, han sido formuladas para implementar todas las carencias que de alguna manera son consecuencia de los hábitos alimenticios actuales.

Somos lo que comemos

Todos los procesos corporales dependen del equilibrio de lo que comemos. Las carencias nutricionales de vitaminas, minerales, oligoelementos y aminoácidos, provocan toxinas, acumulación de grasas y líquidos,  pérdida de luminosidad e hidratación en la piel.

Proteínas:

Imprescindibles para la construcción de los tejidos. Sin los aminoácidos esenciales el cerebro no puede realizar bien sus funciones. Preferentemente: Pescados, blancos y azules; carnes magras y proteínas vegetales como la soja.

Hidratos de carbono:

Son la principal fuente de energía para todas las funciones corporales, ejercicio, termorregulación corporal, digestión, asimilación de nutrientes. Principalmente cereales como la avena, legumbres, frutas y verduras.

Lípidos o grasas:

Material energético de reserva. Nos aíslan del frío y actúan como envoltorio aislante de los órganos internos. Optar  por aceites vegetales como el aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío y frutos secos como las nueces y las semillas.

Nutrientes esenciales:

Todos aquellos nutrientes que el organismo no es capaz de  sintetizar y que tienen que ser aportados a través de la dieta y la nutricosmética.

También cómo lo comemos

Es importante comenzar el día con buen pie, así que no salgas de casa sin desayunar. Los expertos en nutrición recomiendan realizar 5 comidas al día, 3 principales y dos tentempiés a media mañana y a media tarde. De esta manera pasaremos menos hambre, comeremos menos cantidad en cada comida, haremos bien la digestión  y  disminuiremos los picos de insulina. No deben pasar más de 4 -5 horas entre comida y comida. Consume un mínimo de 5 raciones de frutas y verduras al día, aportan vitaminas, minerales, agua y fibra. Te aconsejamos 3 piezas de frutas, media mañana y media tarde, y 2 raciones de verduras durante la comida y la cena. Acostúmbrate a comer proteínas de alta calidad, como el pescado azul, rico en ácidos grasos omega-3 y nutrientes esenciales que tu organismo necesita pero que no genera por sí mismo. Limitar el consumo de carnes rojas. Aunque los lácteos no pueden faltar en nuestra alimentación diaria, ya que son una excelente fuente de nutrientes, es mejor evitar la leche de vaca y privilegiar la de cabra y oveja.

Recuerda, somos lo que comemos y cómo lo comemos.