Historia del maquillaje. El adorno más personal de nuestra piel.

Autor: | Categorías: Vida sana

La historia del maquillaje es tan antigua como la historia de la humanidad. A lo largo de los siglos los significados que se le han dado han ido cambiando. Cierto es que se ha perdido mucho del simbolismo social que se buscaba en los inicios. Ahora el maquillaje gira, más que nunca, en torno a la pura estética.

Los conocimientos científicos han permitido avances que, indiscutiblemente, son agradecidos por la piel. Según Yves Roches, el 60% de las mujeres se maquillan una vez al día. Embellecer el rostro, disimular imperfecciones o simplemente ajustarse a una etiqueta necesaria son motivos suficientes. Pero esos gestos tan comunes de aplicar colorete o enrojecer los labios ya se hacían siglos atrás. Porque en la práctica de utilizar los colores para decorar el cuerpo, no lo hemos inventado todo.

Hagamos un breve repaso por la historia del maquillaje.

De la Prehistoria al Renacimiento

Prehistoria.

Ya en estas primeras sociedades las mujeres pintaban su cuerpo. El significado es aún dudoso, pero si se conoce la práctica del color sobre el cuerpo.

Egipto.

Muchos consideran esta sociedad como la precursora del maquillaje. El estilo se marcaba con piel oscura, ojos fuertemente delineados en forma de pez, labios coloreados en tono tierra y pobladas cejas. También pintaban sus párpados de color. Y no sólo los faraones, toda la sociedad usaba el khol negro en sus ojos como protector. Y efectivamente, hoy en día parecen demostrados los efectos desinfectantes que tiene este producto.

Grecia y el Imperio Romano.

Las mujeres griegas no usaban mucho maquillaje. Pero eso si, cuidaban con esmero su entrecejo, para lucirlo con orgullo.

Con el Imperio Romano llegaron las grandes fiestas donde las damas lucían vestidos, peinados y maquillajes. Se ponían colorete en las mejillas y se perfilaban  los ojos con sustancias como el hollín. También a ellas les gustaba lucir, incluso exagerar artificialmente el entrecejo. La piel de estas damas debía ser blanca, lo que las distinguía de las servidumbre que trabajaba en el campo. Usaban maquillaje de plomo para emblanquecer el rostro.

Edad Media 

En la Edad Media el único cuidado que se le permitía a las mujeres era el cabello. Llevaban largas melenas, pero nada de color en la cara, porque se consideraba ofensivo. Continuaba la idea de mantener la piel blanca como distintivo social, lo que llevó a que muchas mujeres se provocaran graves hemorragias. Era socialmente muy bien visto llevar algo de colorete, porque sólo unos pocos podían permitírselo.

Renacimiento

En el Renacimiento las cejas se depilan hasta desaparecer en muchos casos. Los ojos se pintan con Khol y se sube la intensidad del colorete. Continua la idea social de la piel blanca y las mujeres utilizan clara de huevo para dar brillo al rostro. Muchos de esos maquillajes eran creados y distribuidos por los boticarios.

Del siglo XVII al siglo XX.

A partir del siglo XVII comienza la explosión de colores. La extravagancia de la corte llevaba a hombre y mujeres a empolvar su rostro con polvo de arroz o harina. A este tono blanquecino se le sumaba un fuerte colorete rojo y colores en los párpados. Los labios se pintaban también de rojo y con forma de corazón.

A mediados del siglo XIX el maquillaje se empieza a asociar con prostitutas y actrices. Las mujeres debían proteger con sombreros o sombrillas su rostro del sol, para mantener la piel blanca de manera natural. Se utilizaban productos naturales para conseguirlo, como la avena, la yema de huevo o el agua de rosas. Las mujeres pellizcaban sus mejillas para darle un toque rojizo al rostro.

A principios del siglo XX la tendencia del maquillaje era casi parecer enfermo, acentuando las ojeras, mejillas rosadas y labios carmesí.

Pero con la explosión del cine, con los maquillajes y peinados que lucían las estrellas, vuelve a revolucionarse el sector. La industria cosmética distribuye en el mundo entero multitud de productos y colores para seguir las tendencias.

Marcas como Yves Roches, Lancome o Max Factor, entre otras muchas, hacen que el maquillaje ya no sea sólo de una clase social. Se individualiza el maquillaje. Siguiendo la pauta de la moda, deja libertad absoluta para cada persona y cada ocasión.

Siglo XXI y la Nutricosmética

Hoy en día el maquillaje forma parte del cuidado personal del día a día. Pero en ese cuidado se incluye, ante todo, no dañar nunca la piel. No sólo es importante confirmar la calidad de los productos que nos aplicamos. También debemos cuidar nuestra piel desde dentro para asegurar su salud y protegerla de agresiones externas.

Para que el maquillaje siente bien, es imprescindible una base de una piel sana, en 180 the concept disponemos de productos de Nutricosmética Facial para lo que tu piel necesite.

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maquillaje en la historia

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